Ok, como era de esperarse, mi vida amorosa (o más bien mi falta de vida amorosa) no es suficiente para llenar las necesidades de un blog homosexual. Y como me rehuso a subir porno nada más para aumentar el tráfico del sitio, he decidido ir presentando uno a uno a mis mejores amigos.
A veces pienso que he encontrado el amor de mi vida en mis amigos, después me acuerdo que no me los puedo coger y se me pasa. No obstante, si hay algo de lo que me siento orgulloso y agradecido es de la gente que tengo el privilegio de llamar amistades. Y sí, como se imaginarán, cada uno de ellos son super personajes, llenos de aventuras jocosas para compartir. Como bien he dicho, este blog tiene la misión de documentar mi búsqueda del amor, con desafortunado lujo de detalle y una constante invasión a mi privacidad y ahora a la de mis amigos.
Por decencia humana (y para evitar demandas por difamación) cambiaré los nombres de mis amigos, sin que esto me detenga para revelar sus historias más íntimas y vergonzosas entre las que destacan: el día que un amigo se cogió una axila, cuando una amiga fue dejada desnuda y con el fogón puesto con un "no tengo apetito sexual", y cuando alguien no pudo levantar el vuelo con el novio por haber cogido con el otro novio unos momentos previos.
Pos bueno! Hoy les presentaré a uno de mis amigos más recientes y que conoceremos como "Leo". Leo es una ambiciosa banquera, excelsa en el arte de la comunicación, la microfoneada y el manejo de cámara. Leo es uno de mis amigos más recientes, pero que se ha venido a compartir en la compañía mañanera con la que comparto el café diariamente.
Antes de continuar con la descripción, creo prudente mencionar por qué le he llamado "Leo". Mi buen amigo, tiende a atribuir constantemente los rasgos de su personalidad a su signo zodiacal (que es leo). Por ejemplo: nos citamos para ir por café, llega tarde y dice "Perdón, pero es que soy leo". Me dice: "él me gusta y obvio se siente atraído a mí porque soy Leo" "entonces me quité la ropa y caminé desnudo por todo el gimnasio porque soy leo", "le metí el pito por la axila porque soy leo" y así sucesivamente.
Leo es una chica astuta, de fuertes principios y de pito estresado ("pito estresado": término acuñado por Xavier Sainz que describe una fuerte propensión a desarrollar sentimientos de afecto y compromiso antes de proceder a la penetración; es la antítesis del "pito relajado"). Leo es el típico muchacho que está en busca de una relación monogámica (sí, es una palabra) y que no pierde la esperanza de encontrar a su príncipe azul. En muchos aspectos, Leo ha sido mi inspiración para creer que existe gente decente que vale la pena y con la cual puedes formar un futuro.
Leo es mi confidente y siempre sabe qué decir en los momentos de crisis jotales. Ahhhh! casi lo olvido, Leo es una rubia despampanante, con curvas majaderas y piernas que duran kilómetros, es mi co-host en nuestro programa no televisado "las netas" donde discutimos temas de novedad.
Leo tomará un papel primordial en esta historia, pues ha sido comisionado como el primer filtro para mis salidas; el hombre tiene ese don para decir "está horrenda" a pesar de los kilos de photoshop de las fotos del tinder.
Y pues para finalizar, les dejo dos historias de Leo.
La axila sensual.
Un día llegó Leo y me dijo: "wey! ayer conocí a alguien en el gym, intercambiamos teléfonos y en la noche ya estaba en mi cama". A lo que pregunté "No mames ¿cogieron?" y él contesto: "No, pero estábamos fajando y que le veo la axila super rica y pues se la dejé ir en la axila".
Esta breve historia causó un enorme grado de desconcierto en mi persona, casi siento lástima del pobre chico de la axila que debió estar pensando "qué diablos hace con mi axila". No puedo dejar de pensar en la confusión que este evento pudo traer para el chavo. En definitiva me puso a reflexionar en qué haría yo si alguien intenta penetrarme la axila: el ponerte desodorante en esa circunstancia ¿cuenta como sexo protegido? ¿se te rozará la axila? y sobre todo ¿existirá una comunidad coge axilas allá afuera?. Con todas estas interrogantes que me siguen acosando a la fecha, considero que Leo tiene mil puntos por inventiva y transgresora.
El prepucio de la muerte.
Esta historia es corta. Leo salió con un hombre muy bien parecido y con un cuerpower. A la tercera cita iban a tener sexo; se desnudaron. Empezó el jale y boom! Leo se percató de que el prepucio no bajaba. Leo se vio inmerso en preguntas: ¿qué habrá debajo de ese prepucio? ¿a qué olerá? ¿alcanzaré la clase de yoga de las siete?.
Como era de esperarse, Leo murió de asco, se puso sus ropitas y como llegó, se fue: virginal. Terminando con un mal sabor de boca (metafórico, porque obvio no se metió aquel desagradable miembro a su boca), preguntándose hasta cuándo encontraría el verdadero amor.
Leo hoy tiene una relación y es feliz. Yo pronostico que se casará a finales de este año y que por agosto estaremos yendo a la despedida de soltera...
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